Alzheimer
Es una enfermedad neurodegenerativa e irreversible, que se manifiesta con deterioro cognitivo y trastornos conductuales. Se caracteriza por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales (como la comprensión y expresión del lenguaje), a medida que las neuronas mueren, y diferentes zonas del cerebro se atrofian. No todo el cerebro está afectado, las lesiones se localizan en áreas bien definidas, lo que explica la sintomatología.
Parkinson
Es un trastorno neurodegenerativo crónico que afecta a las neuronas del área cerebral encargada de coordinar la actividad, el tono muscular y los movimientos, y cuya causa es desconocida. Los síntomas de la enfermedad de Parkinson pueden incluir: temblor, rigidez, lentitud de los movimientos y problemas de equilibrio y coordinación. Esta enfermedad también desencadena alteraciones en la función cognitiva, en la expresión de las emociones y en la función autónoma.
Esclerosis Múltiple
Es una enfermedad degenerativa del sistema nervioso central que afecta al cerebro, tronco del encéfalo y a la médula espinal. La mielina, la sustancia que recubre las fibras nerviosas, resulta dañada, por lo que la habilidad de los nervios para conducir las órdenes del cerebro se ve interrumpida. Como resultado, las neuronas del cerebro pierden parcial o totalmente su capacidad de transmisión, causando los síntomas típicos como debilidad muscular, descoordinación en los movimientos y pérdida de masa muscular, dando lugar a dificultades para hablar, masticar, tragar y respirar, así cómo alteración de las funciones ejecutivas y conductuales, entre otros.
ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica)
Es una enfermedad degenerativa de tipo neuromuscular, de causa aún desconocida y de evolución clínica muy variable, que desemboca en una parálisis muscular progresiva, debido a la degeneración de la motoneurona superior e inferior. Las motoneuronas son un tipo de células nerviosas que controlan el movimiento de la musculatura voluntaria y están localizadas en el cerebro y en la médula espinal. Algunos de los síntomas que se manifiestan son la debilidad muscular, dificultad de coordinación en algunas extremidades, problemas para hablar, masticar, tragar y respirar.